La cita, que se celebrará los días 14 y 15 de febrero, refuerza su carácter abierto y consolida la trufa negra como motor turístico y económico del territorio.

“El Concurso Nacional de Caza de Trufa es un proyecto muy importante para nuestro territorio, porque une sector primario, turismo y promoción de nuestros pueblos”, ha señalado el presidente de la Comarca Campo de Daroca, Javier Lafuente, al referirse a una cita ya consolidada que alcanza este año su séptima edición dentro de las Jornadas de la Trufa Negra.
El concurso, organizado por el área de Turismo comarcal, contará finalmente con 58 participantes, una cifra que confirma el interés que despierta esta prueba a nivel nacional e internacional. Este año, además, el certamen introduce una de sus principales novedades: la eliminación del orden de inscripción como criterio de acceso. Tal y como explica la técnica de Turismo, Carolina Julián, “todo el mundo que se ha inscrito ha podido participar en una ronda preliminar para ganarse su plaza en el concurso”, una medida pensada para dar respuesta a la elevada demanda registrada en ediciones anteriores.
La competición se celebrará este año en Manchones, localidad que durante el fin de semana acogerá a participantes y visitantes, y contará con premios reforzados: 1.500 euros para el primer clasificado, 800 para el segundo y 500 para el tercero. A ello se suma un completo programa de actividades paralelas, con jornadas técnicas, showcooking, catas de trufa y charlas especializadas tanto para propietarios de perros como para truficultores. “No es solo un concurso, es un fin de semana completo para dar a conocer un producto muy trabajado como la trufa negra de nuestra comarca”, destaca Julián.
El VII Concurso Nacional de Caza de Trufa vuelve así a posicionarse como una herramienta clave para la dinamización turística y la puesta en valor de la trufa negra, con la implicación de ayuntamientos, asociaciones de truficultores y el tejido local del territorio.


